Las opiniones son como los culos

Qué es un experimento en psicología

374 palabras

A ver cómo hago ahora para explicar qué es un experimento en psicología sin que sea un bodrio y además hacerlo en pocas palabras. Ya veremos cómo salgo de esta.

Hay una célebre frase que dice que las opiniones son como los culos porque todos tenemos una. También hay otra famosa frase, con la que estoy en completo desacuerdo que dice: todas las opiniones son respetables. Como decía, no creo que esto sea cierto y si tienes alguna duda no tienes más que asomar la nariz por cualquier red social para ver algunas salvajadas que se cuentan —como que la Tierra es plana, que las vacunas producen autismo o que Felipe González es de izquierdas—; como para que además tengamos que respetarlas.

Estas dos frases, actuando en conjunto, consiguen un efecto perverso: que se puedan decir enormes salvajadas y que, además, los que las escuchamos tengamos que respetarlas.

Para evitar la subjetividad de la opinión nació el método científico; una herramienta que observa el mundo que nos rodea y da una explicación que trata de ser universal, replicable y refutable; es decir, sienta las bases para que aquello que establece pueda ser comprobado, verificado y, finalmente, rechazado o validado; pero siempre de manera provisional. Porque el método científico no establece verdades eternas e inmutables sino que todo aquello que afirma, tiene carácter provisional que puede ser contrastado y refutado en el momento en el que se estimen nuevas pruebas o se compruebe algún error o modificación en sus tesis.

Gracias al método científico es ridículo, por ejemplo, afirmar que, en mi opinión, la aceleración de la gravedad no es de 9.8 m/s2 sino que es de 4 newtons. Pero más disparatado sería que tuviéramos que respetar semejante disparate en lugar de combatirlo y rechazarlo de plano.

Para resumir, la metodología experimental permite contrastar la existencia de relación de causalidad entre una variable y el fenómeno que supuestamente produce. Gracias a la experimentación podemos contrastar que una variable es la causa de otra evitando, de este modo, establecer correlaciones ilusorias como, por ejemplo, creer que gano partidos de baloncesto gracias a mis calzoncillos de la suerte.

Las opiniones son como los culos y no tengo por qué respetarlas todas. Las hipótesis son otra cosa.

«El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría».

Isaac Asimov.