Sólo necesitas un garaje y una idea

La culpa es tuya por no nacer rico

391 palabras

Nos bombardean continuamente con un mantra neoliberal: si te esfuerzas mucho y confías en ti mismo, triunfarás, tendrás éxito y te harás millonario (porque, además, relacionan éxito con dinero).

Vivimos en un sistema que permite que las veintiséis personas más ricas del mundo tengan la misma riqueza que los 3.800 millones de personas más pobres.

https://www.abc.es/sociedad/abci-26-personas-mas-ricas-mundo-tienen-misma-riqueza-3800-millones-personas-mas-pobres-201901211010_noticia.html

Al mismo tiempo, casi a diario, nos desayunamos noticias de millonarios campechanos hechos a sí mismos, y que emergieron de la nada, que visten vaqueros, camiseta y zapatillas. Historias de auto superación que cuentan como un esforzado costurero construyó con tesón un imperio de la nada. O como un bohemio que quiso llevar la cultura a todo el mundo, montó la tienda de libros online más exitosa de la historia. Nos dicen que si tenemos un garaje y una idea, si no somos millonarios es porque somos vagos o gilipollas.

Nos venden historias de emprendedores que siguieron sus sueños, personas que nunca se rindieron y se esforzaron hasta triunfar. Pero no nos cuentan todos los que caen en el camino; y sobre todo, no nos cuentan que la inmensa mayoría de las familias que son ricas hoy en día, provienen de familias que ya lo eran hace décadas, incluso siglos.

https://www.infobae.com/america/mundo/2017/11/04/seis-siglos-sin-cambios-como-las-familias-mas-ricas-de-florencia-en-el-siglo-xv-siguen-siendo-las-mas-ricas-hoy/

«Si quieres puedes» o «si eres positivo y crees en ti mismo» son potentes mantras que usa el sistema capitalista para engañarnos y hacernos creer que la riqueza emana del esfuerzo, la constancia y la voluntad; y para ello usan muchos ejemplos de personas que lo han logrado. Pero ocultan que son anécdotas, que el sistema capitalista no premia el esfuerzo. Las familias ricas van a colegios de ricos, a clubes de ricos y a entornos de ricos. Se relacionan entre ellos, tejen una red de contactos endogámica en la que no estamos ni tú ni yo. Su «éxito» económico viene de cuna; su éxito económico viene de nuestro sudor, no del suyo.

El principal predictor del éxito económico es provenir de familia rica. ¿Significa esto que crea que no debamos esforzarnos o que no debamos hacer aquello que nos hace sentir realizados? Claro que no. Significa que no debemos sentirnos culpables por no ser millonarios.

Ah por cierto, no compres lotería ni apuestes. Es una estafa que sólo sirve para que otros se lucren con tu esperanza de tener una vida mejor.

No hay que cambiar de bombillas sino de sistema económico.

Naomi Klein.