La maldición de Casandra y el coronavirus

Verás el futuro pero nadie te creerá

380 palabras

Pongo fecha a este artículo para no ser tildado de capitán a posteriori y prometo no borrarlo si me equivoco para que quede constancia de mi osadía y mi estupidez como buen cuñado.

Viernes 1 de mayo de 2020

Está a punto de comenzar la famosa desescalada del confinamiento debido a la dichosa pandemia mundial del coronabichodelasnarices y me temo que vamos a cagarla y mucho.

Antes de nada hablemos de Casandra y su maldición (que para algo da nombre a este artículo).

Casandra fue una famosa sacerdotisa de la antigua Grecia que, como diría el Indomable Will Hunting, debía de ser más imponente que la mismísima Helena de Troya.

Tanto era así que encandiló a Apolo, el dios griego de la belleza. Así que éste tomó la decisión —seguramente por tener la sangre acumulada en zonas no cercanas al cerebro— de concederle el don de la clarividencia.

Casandra se convirtió así en la sacerdotisa más famosa del continente: porque sus predicciones eran infalibles.

Pero un día, Casandra, decidió pasar olímpicamente (nunca mejor dicho) de Apolo. Así que el dios de la belleza, movido por el despecho, lanzó una maldición sobre ella: conservaría el don de la clarividencia pero nadie, nunca, creería sus predicciones.

Así que Casandra, sabiendo a ciencia cierta lo que iba a suceder, no lograba que nadie la creyera. Y con esa sensación de indefensión aprendida, avisó a todos de la inminente conquista de Troya, su ciudad, sin ser creída por nadie y sin poder hacer nada para evitarlo.

Llamamos maldición de Casandra a eso que sabemos qué ocurrirá y que no logramos que los demás vean. Da igual que luego se cumpla, es posible que, además, acabes cargando con la responsabilidad y con las culpas por no haberlo evitado o, en el mejor de los casos, siendo un cenizo y un pesimista irredento.

Con el coronabichodelasnarices y la desescalada, me temo que ocurre lo mismo. Asistimos a una decisión de desescalada sabiendo a ciencia cierta que es algo precipitado (porque además ya lo estamos viendo en otros países que han adelantado este desconfinamiento), siendo impotentes y sabiendo que los casos aumentarán y que, probablemente, esto sea un error.

Pero ya sabemos: dónde manda el capital, no manda marinero.

Espero equivocarme.

Mucho ánimo a todos y todas.

«Muy cuidadoso debes ser al percibir el futuro, Anakin. El miedo a la pérdida un camino hacia el lado oscuro es».

Maestro Yoda.